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Minicurso · Lección 3 de 4 · 15 min

Conservantes y pH

Una crema hecha con cariño puede llenarse de moho en pocas semanas si no la proteges. Aquí ves por qué pasa, qué productos necesitan conservante, cómo elegir uno de la tienda según el pH de tu fórmula y cómo medir y ajustar ese pH paso a paso.

¿Por qué se echa a perder un producto?

Donde hay agua hay vida. Las bacterias, los mohos y las levaduras son seres tan pequeños que no se ven, y están en todas partes: en tus manos, en el aire y en el agua de la llave. Cuando caen en una crema encuentran justo lo que necesitan para vivir: agua, alimento (aceites, azúcares, extractos) y, en nuestro clima, calor. Ahí empiezan a multiplicarse.

Los mohos y las levaduras son hongos. Las bacterias son otro grupo distinto. Un buen conservante tiene que poder con los dos.

¿Cómo llegan?

Arriba, sin conservante: el día 0 entra un microbio; a los 7 días ya hay varios; a los 14 la crema cambia de color; al mes hay moho, manchas y se separa el agua. Abajo, con conservante: el mismo microbio entra, pero no logra multiplicarse. Bacterias Levaduras Mohos Los días son un ejemplo: cuánto tarda depende del calor, de la higiene y de la fórmula.

¿Qué se ve cuando pasa?

Un producto puede estar contaminado y verse perfecto. Por eso no basta con «revisar que se vea bien»: el conservante tiene que estar desde el primer día. Si notas cualquiera de estas señales, bótalo; no lo «rescates».

¿Qué productos necesitan conservante?

La regla es sencilla: si la fórmula lleva agua, lleva conservante. Si no lleva agua, en general no, con una excepción importante.

Siempre necesitan conservante

Cremas, lociones, geles, champús, acondicionadores, jabones líquidos sintéticos, tónicos, brumas y todo lo que lleve hidrolatos o aguas florales.

Tienen agua libre: es comida y casa para los microbios.

Sí, si les va a entrar agua

Exfoliantes de azúcar o sal, mantecas batidas para la ducha y todo lo anhidro que se usa con las manos mojadas o se guarda en el baño.

No llevan agua en la fórmula, pero la reciben con cada uso.

En general no lo necesitan

Aceites, sérums de puro aceite, bálsamos, mantecas, labiales y el jabón en frío.

Sin agua no crecen microbios. Lo que sí les pasa es que se ponen rancios: para eso es la vitamina E.

Antioxidante no es lo mismo que conservante. La vitamina E (tocoferol natural) de la tienda evita que los aceites se pongan rancios, es decir, que se oxiden con el aire y huelan a viejo. Pero no detiene bacterias ni hongos. Una crema con vitamina E sigue necesitando un conservante de verdad.

¿Y si no quiero conservante? Guardar en la refrigeradora solo frena a los microbios, no los detiene. Si de verdad quieres un producto con agua sin conservante, haz cantidades muy pequeñas, guárdalas en frío y úsalas en pocos días. Nunca lo vendas ni lo regales así.

Cómo funciona un conservante y cómo elegirlo

Un conservante no esteriliza el producto ni lo hace eterno. Su trabajo es que los microbios que entran (al preparar y cada vez que alguien abre el frasco) no logren multiplicarse durante la vida del producto. Se usa en cantidades pequeñas, casi siempre por debajo de 1,5 %.

Izquierda: un conservante de amplio espectro cubre todo el frasco. Ni bacterias ni hongos entran. Derecha: uno que cubre solo las bacterias deja un hueco. Los hongos (mohos y levaduras) pasan y crecen. Por eso el fenoxietanol se combina con otro.

Seis preguntas para elegir

¿Por qué importa tanto el pH? Algunos conservantes, como el benzoato de sodio y el sorbato de potasio, solo funcionan en su forma ácida. A pH 4 buena parte está activa; a pH 6 casi nada. Por eso los conservantes a base de benzoato y sorbato piden un producto ácido (5,5 o menos).

Los conservantes de la tienda

ConservantepHSe enjuagaSe queda en la pielFase y temperatura
Sharomix AM24
Amplio espectro
3–9 0,5–1 %
habitual 0,75 %
0,5–1 %
habitual 0,75 %
Al final, premezclado con agua, glicerina o propilenglicol (10–15 % de la fórmula). Aguanta hasta 80 °C.
Sharomix AM720
Amplio espectro
3–5,5 0,5–1 %
habitual 1 %
0,5–1 %
habitual 1 %
En la fase acuosa caliente (aguanta hasta 80 °C) o al final, bajo 40 °C.
Biosure AO3
Amplio espectro
3–5,5 0,5–1,5 %
habitual 1 %
0,5–1,5 %
habitual 1 %
Fase acuosa o al enfriar, bajo 40 °C.
Biosure WB
Amplio espectro
4–7,5 0,08–0,15 %
habitual 0,1 %
0,08–0,09 %
habitual 0,09 %
Al final, al enfriar, bajo 40 °C (el fabricante permite hasta 60 °C).
Fenoxietanol
Sobre todo bacterias
4–10 0,5–1 %
habitual 0,8 %
0,5–1 %
habitual 0,8 %
Fase acuosa o al enfriar, bajo 60 °C. Con poca agua, disuélvelo antes en glicerina.
Benzoato de sodio
Sobre todo hongos
3–5 0,3–1 %
habitual 0,3 %
0,3–0,5 %
habitual 0,3 %
Disuelto en parte del agua; fase acuosa a 60 °C o menos, o al enfriar.

Datos de las fichas de cada conservante (toca el nombre para abrirla). El benzoato de sodio y el fenoxietanol van combinados. El pH mínimo del Sharomix AM720 y del benzoato no aparece en sus fichas; aquí se toma 3 como límite prudente, el mismo de los demás conservantes ácidos.

Una ayuda extra: el EDTA disódico (0,1 % en la fase acuosa) atrapa los metales del agua y hace que el conservante rinda más. No es un conservante por sí solo.

Más no es mejor: pasarte de la dosis no protege más y puede irritar. Y ningún conservante reemplaza la higiene (paso 8).

¿Qué conservante me sirve?

Prueba con tu propia fórmula. La herramienta revisa cada conservante de la tienda contra el pH, el tipo de producto y la vitamina C, y te dice cuántos gramos pesar para tu lote. Prueba a subir el pH a 6,5, como un gel de carbómero, y mira qué conservantes se quedan fuera.

¿Qué conservante me sirve?

Elige tu producto, mueve el pH y escribe el tamaño del lote. Usa los datos de las fichas de la tienda.

¿Cómo se usa?
g

Es una guía para elegir y empezar. Mide el pH real de tu producto, respeta la ficha de cada conservante y, si vas a vender, haz una prueba de desafío en laboratorio.

¿Qué es el pH?

El pH dice qué tan ácido o qué tan alcalino (básico) es algo que tiene agua. La escala va de 0 a 14: el 7 es neutro, por debajo de 7 es ácido y por encima es alcalino. Un aceite o un bálsamo sin agua no tiene pH que medir.

  1. Jugo de limón: ≈ 2
  2. Vinagre: ≈ 2,5–3
  3. Piel: 4,5–5,5
  4. Agua pura: 7 (neutro)
  5. Bicarbonato de sodio en agua: ≈ 8,3
  6. Jabón en frío: 9–10
  7. Cloro (blanqueador de uso doméstico): ≈ 12–13
La flecha roja va hacia lo más ácido y la azul hacia lo más alcalino. Los valores son aproximados.

Cada punto es 10 veces más

La escala no es como una regla: es logarítmica. Pasar de pH 6 a pH 5 hace el producto 10 veces más ácido, y de 6 a 4, 100 veces. Por eso un cambio de «solo medio punto» importa, y por eso el ácido se agrega gota a gota.

Cada puntito representa la acidez (los iones H⁺). A pH 6 hay uno; a pH 5, diez; a pH 4, cien.

¿Por qué importa?

Conservantes

Cada uno funciona en su rango. El Sharomix AM720 y el Biosure AO3 piden 5,5 o menos; el Sharomix AM24 aguanta de 3 a 9.

Piel

La superficie de la piel es ligeramente ácida (4,5–5,5). Las cremas y los tónicos se suelen formular cerca de ese rango para que se sientan cómodos.

Activos

Algunos activos solo funcionan o solo se mantienen estables en cierto pH. Revisa siempre su ficha antes de formular.

Espesantes

El carbómero empieza a espesar hacia pH 5,5 y llega a su máximo entre 6 y 7. La goma xantana, en cambio, funciona en casi todo el rango.

El jabón en frío es otro mundo: es alcalino por naturaleza (9–10) y así debe quedar. No se le baja el pH como a una crema.

Cómo medir el pH

Tiras de pH

Baratas y fáciles. La tira cambia de color y la comparas con la tabla del empaque. Son orientativas: te dicen «más o menos 5», no «5,3». En cremas de color o muy espesas cuesta leerlas.

pHmetro

Da un número preciso, con decimales. Hay que calibrarlo antes de usarlo con dos soluciones buffer (soluciones de pH fijo y conocido) de pH 4 y 7. El electrodo se enjuaga con agua destilada y se guarda húmedo, en su solución.

Izquierda: la tira mojada se compara con la tabla de colores. Derecha: el pHmetro se calibra con las soluciones buffer de pH 4 y 7 antes de medir.

Cremas espesas: diluye 1 en 9

El pH se mide en el agua del producto. Una crema espesa casi no deja agua libre en contacto con la tira o el electrodo: los cubre de grasa y la lectura sale mal. Por eso se mezcla 1 parte de crema con 9 partes de agua destilada (por ejemplo, 1 g con 9 g) y se mide esa mezcla. Se usa agua destilada porque casi no cambia el pH; la de la llave trae minerales que sí lo mueven.

1 parte de crema + 9 partes de agua destilada = 10 partes de mezcla para medir, a temperatura ambiente (unos 20–25 °C).

Diluir puede mover un poco la lectura hacia 7. No importa: lo valioso es medir siempre igual, para comparar un lote con otro.

Paso a paso

  1. Espera a que el producto esté frío, a temperatura ambiente. El pH cambia con la temperatura, la fórmula termina de asentarse al enfriar y el calor desgasta el electrodo.
  2. Si es espeso, pesa 1 g en un vaso limpio y agrega 9 g de agua destilada. Mezcla hasta que no queden grumos. Los líquidos (tónicos, champús fluidos) se miden directo.
  3. Con pHmetro: calibra con los buffer 4 y 7, enjuaga el electrodo con agua destilada, mételo en la muestra y espera a que el número se quede quieto.
  4. Con tira: mójala unos segundos, sacude el exceso y compárala con la tabla en el tiempo que indique el empaque.
  5. Anota el pH, la fecha y el lote. Enjuaga el electrodo y guárdalo en su solución.

Cómo ajustar el pH

El pH se ajusta al final, con el producto completo y frío, porque cada ingrediente lo mueve un poco (el glucósido de coco, por ejemplo, viene muy alcalino). La regla de oro: poco a poco, mezclando y midiendo cada vez.

⬇️ Para bajarlo

Usa ácido cítrico en solución al 50 %: 1 parte de ácido en 1 parte de agua destilada, en peso. Agrega gota a gota, mezcla bien y mide. El ácido láctico también sirve.

⬆️ Para subirlo

Usa trietanolamina (TEA), una base suave, gota a gota. Es la que neutraliza el carbómero: como referencia, unos 1,5 g de TEA por cada 1 g de carbómero llevan el gel a pH 7. El bicarbonato de sodio también sube un poco el pH, pero hace burbujas con los ácidos y no pasa de ≈ 8,3.

Ejemplo práctico: 500 g de crema a pH 6,3 que quieres llevar a 5,5.

Empieza con 2–3 gotas de solución de ácido cítrico al 50 %, mezcla un minuto y mide. Repite hasta llegar. Como referencia, la ficha del ácido cítrico da 0,1 % como punto de partida para una crema: en 500 g son 0,5 g de ácido, o sea 1 g de solución, unas 20 gotas (una gota pesa ≈ 0,05 g; depende del gotero). Casi nunca se llega a usar todo de una vez.

Anota cuántas gotas usaste: el próximo lote de la misma fórmula te pedirá casi lo mismo.

En productos para la piel no bajes de pH 3,5 si no sabes muy bien lo que haces.

El carbómero espesa al neutralizarlo (pH 6–7). Si después le bajas mucho el pH, el gel se vuelve líquido otra vez.

Si te pasas, corrige con el contrario, pero cada corrección agrega sales a la fórmula: mejor ir despacio. El ácido cítrico y la TEA irritan los ojos: usa lentes y guantes.

Todas las cantidades de este paso son orientativas: la que vale es la que marque tu pHmetro o tu tira.

Higiene y vida útil

El conservante protege de los pocos microbios que siempre se cuelan. Si al preparar entran muchos, ningún conservante da abasto. La higiene es la otra mitad del trabajo.

  1. Lava el equipo y los envases con agua y jabón, enjuágalos y rocíalos con alcohol al 70 %. Deja que se sequen al aire. El alcohol al 70 % sanitiza mejor que el de 96°; para prepararlo, mezcla 73 ml de alcohol de 96° con 27 ml de agua destilada.
  2. Limpia la mesa, recógete el pelo con una redecilla y usa guantes. Sanitiza también los guantes con alcohol.
  3. Usa agua destilada o desionizada, nunca de la llave. Y no la dejes abierta días y días: también se contamina.
  4. Prefiere envases con bomba, atomizador o tubo antes que un frasco abierto: así nadie mete los dedos.
  5. Etiqueta cada envase con el número de lote y la fecha de elaboración, y anota la fórmula en tu cuaderno.

El símbolo PAO

El frasco abierto con un número y una «M» dice cuántos meses dura el producto una vez abierto (PAO, del inglés period after opening): 6M son 6 meses y 12M son 12 meses.

Sin una prueba de laboratorio, sé prudente: da a los productos con agua una vida corta (por ejemplo, 6M o menos) y deja los plazos largos para los aceites y bálsamos protegidos con vitamina E. Son referencias orientativas, no una regla.

La prueba de estabilidad casera

Guarda tres muestras pequeñas de cada lote nuevo: una a temperatura ambiente, otra en un lugar tibio (cerca de 40 °C) y otra al sol en un envase transparente. Revísalas cada semana durante uno a tres meses: olor, color, textura, separación y pH. Si cambian, la fórmula necesita ajustes.

La prueba casera es orientativa. Solo una prueba de desafío (challenge test, norma ISO 11930) en un laboratorio, donde se le agregan microbios al producto a propósito y se mide si el conservante los controla, demuestra que tu fórmula está bien protegida. Si vas a vender, hazla.

Ponlo en práctica: guía de crema →

Hazlo con estos productos

Pon a prueba lo aprendido

Toca la respuesta que creas correcta. Con 70 % o más completas la lección y puedes bajar tu certificado.

1 ¿Qué significa que un conservante sea de «amplio espectro»?
2 Le pones 0,5 % de vitamina E a una loción con agua. ¿Necesita conservante?
3 Tu gel de carbómero quedó a pH 6,5. ¿Cuál de estos conservantes sirve solo?
4 Haces 1000 g de champú con Biosure WB al 0,1 %. ¿Cuánto pesas?
5 Un tónico pasa de pH 5 a pH 4. ¿Cuánto más ácido quedó?
6 ¿Cómo mides el pH de una crema espesa?
7 Haces un exfoliante de azúcar y aceites, sin agua, para usar en la ducha. ¿Necesita conservante?
8 Tu gel de carbómero se volvió líquido después de agregarle mucho ácido cítrico. ¿Qué pasó?

Fuentes

Datos de referencia con fuentes públicas (Codex Alimentarius, farmacopeas, fichas técnicas). Cada lote real varía un poco: valida siempre con un lote de prueba.